Ucrania denunció un nuevo ataque masivo, donde edificios residenciales fueron alcanzados por misiles y drones. Moscú aseguró que la ofensiva fue una respuesta a ataques ucranianos.
Al menos 14 personas murieron y cerca de 60 resultaron heridas tras una nueva ola de bombardeos lanzada por Rusia durante la noche del domingo contra Kiev y sus alrededores, según informó el ministro del Interior de Ucrania, Igor Klimenko.
La autoridad precisó que entre los heridos hay cinco menores de edad y que todos están recibiendo atención médica. Además, indicó que los equipos de emergencia han logrado rescatar con vida a 64 personas, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros.
"El ataque ruso contra Kiev y la región ya ha cobrado la vida de 14 personas. Casi 60 residentes más resultaron heridos, entre ellos cinco niños. Todos están recibiendo la asistencia necesaria", señaló Klimenko a través de sus redes sociales.
El ministro agregó que más de 5.000 personas debieron ser evacuadas de manera preventiva en distintos sectores de la región de Kiev debido a los daños provocados por los ataques y al riesgo de nuevos derrumbes.
"A pesar del riesgo que corren, en estos momentos son un apoyo indispensable para miles de personas", afirmó, al destacar el trabajo de los equipos de rescate.
Los distritos de Podilski y Darnitski fueron los más afectados por la ofensiva, especialmente por los impactos directos contra edificios residenciales de gran altura.
El gobernador de Kiev, Timur Tkachenko, confirmó que "la situación más grave se da en los distritos de Darnitsia y Podilski, donde los rusos han bombardeado directamente edificios de viviendas de gran altura", afirmó la autoridad, agregando que "la situación es cambiante".
Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó durante la noche un total de 351 drones y 68 misiles de distintos tipos, incluidos misiles balísticos, de crucero y antibuque.
Según el balance oficial, las defensas antiaéreas lograron derribar 326 drones y 37 misiles. Sin embargo, se registraron impactos en 34 puntos del país, mientras que restos de proyectiles interceptados cayeron en otras 16 zonas. Las autoridades advirtieron que la amenaza no había terminado debido a la presencia de nuevos drones en el espacio aéreo ucraniano.
Desde Moscú, en tanto, el Ministerio de Defensa confirmó la ofensiva y sostuvo que se trató de un "ataque masivo" ejecutado como respuesta a lo que calificó como "ataques terroristas del régimen de Kiev contra infraestructura civil en Rusia".
La cartera de Defensa aseguró que fueron utilizadas armas de precisión de largo alcance y drones para atacar instalaciones de la industria militar, infraestructura energética y aeródromos militares ubicados en Kiev y otras regiones del país, entre ellas Dnipropetrovsk, Poltava, Cherkasi y Chernígov.
La ofensiva ocurrió pocas horas después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, advirtiera sobre un inminente ataque ruso de gran escala, citando información proporcionada por los servicios de inteligencia de su país.
"Es típico de Putin: justo después del Día de la Independencia de Estados Unidos y antes de la cumbre de la OTAN en Ankara", sostuvo el mandatario en su mensaje diario.
PURANOTICIA