El juez José Cabero consignó en su reporte del partido, "golpes de puño, empujones y agresiones mutuas".
Continúan las repercusiones por la pelea que se armó al término del clásico donde Colo-Colo derrotó por 2-1 a Universidad Católica en el Claro Arena, por la fecha 13 de la Liga de Primera.
Este lunes, el árbitro José Cabero entregó el informe donde apuntó a cuatro jugadores por los incidentes. Se trata de Vicente Bernedo y Daniel González por parte de los "cruzados", y de Joaquín Sosa y Javier Méndez por parte del "Cacique", quienes serían citados al Tribunal de Disciplina de la ANFP.
"Al termino del partido, se originó una confrontación colectiva entre jugadores de ambos equipos, observándose conductas violentas consistentes en golpes de puño, empujones y agresiones mutuas entre diversos participantes, alterando gravemente el orden y el desarrollo del cierre del encuentro", detalló el juez en el documento.
"Participaron activamente en la confrontación, intercambiando golpes con adversarios y manteniendo conductas violentas de manera recíproca, siendo necesaria la intervención de ambos cuerpos técnicos y personal de apoyo para controlar la situación", añadió el réferi.
Por último, Cabero también mencionó al kinesiólogo de Colo-Colo, Javier Díaz Ferrada, y consignó que ingresó a la cancha en la pelea: "Dicha persona participó activamente en los hechos, observándose de manera desafiante y prepotente, además de lanzar agua desde un (sic) botella hacia el sector donde se desarrollaba la confrontación, conducta que contribuyó a incrementar el nivel de tensión entre ambos equipos y a intensificar los incidentes colectivos ocurridos en el terreno de juego".
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