De esta manera y a pesar de no haber cerrado el triunfo en los noventa minutos, el "Cacique" se despidió del torneo viendo el vaso medio lleno pensando en su debut por la Liga de Primera, programado para el mediodía del sábado 31 ante Deportes Limache.
En su último compromiso del torneo amistoso Serie Río de La Plata, Colo-Colo cedió un empate en la agonía ante Peñarol, pero logró recomponerse en los penales y obtuvo una sufrida victoria por 4-3 en una definición que se extendió más de lo presupuestado.
Con el empate ante Olimpia en los noventa minutos antes de imponerse desde los doce pasos y las derrotas ante Alianza Lima, Universidad de Concepción y Montevideo City Torque -estas últimas a puertas cerradas-, Fernando Ortiz y sus dirigidos estaban obligados no solo a ganar, sino también a hacer un buen partido para acallar las críticas.
Para este encuentro, a diferencia del choque con el cuadro peruano, los albos salieron a la cancha con varias novedades en su formación, destacando el debut del defensa uruguayo Javier Méndez y las salidas de Claudio Aquino y Javier Correa. Además, Lucas Cepeda ni siquiera fue a la banca en medio de los rumores sobre su posible venta a Elche.
Tras un inicio donde el conjunto charrúa ejerció un leve dominio y generó algunos acercamientos, poco a poco el "Cacique" fue tomando protagonismo de las acciones y tuvo entre sus principales figuras al mediocampista Víctor Felipe Méndez, quien no tardaría en hacerse presente en el marcador.
Es que cuando se jugaban los últimos minutos del primer tiempo, el volante formado en Unión Española recibió un pase de Maximiliano Romero dentro del área y con un potente zurdazo, el otrora jugador del CSKA de Moscú abrió la cuenta (43') en el mítico estadio Centenario de Montevideo.
Si bien el dueño de casa se hizo con el control del compromiso en el arranque del compromiso, nunca fue capaz de traducir dicha superioridad en ocasiones que realmente pusieran en aprietos al portero Fernando De Paul, quien estaba teniendo una jornada bastante tranquila.
Recién en el tramo final del cotejo pareció que el "Manya" se animaría un poco más, pero tampoco exigió en demasía el golero rival. El combinado chileno, en cambio, estuvo cerca de ampliar las cifras, primero mediante un cabezazo de Jonathan Villagra (68') y luego con un disparo a quemarropa de Francisco Marchant tras un pase filtrado de Aquino (83').
Pero en el epílogo de la noche, cuando parecía que el elenco de Macul abrocharía su primer triunfo del año, Matías Arezo envió un centro para , que había sustituido a De Paul y había tenido una gran Facundo Batista (90+3'), quien sacó un zapatazo para batir al joven golero Gabriel Maureiraatajada un par de minutos antes.
Poco después, Arezo se involucró en un entrevero con Villagra que obligó a la intervención de ambas bancas y también a la presencia de la policía. Afortunadamente la situación no pasó a mayores y se zanjó con la expulsión de ambos involucrados.
Con la paridad en el tanteador en el tiempo reglamentario, todo se tuvo que definir por penales en una serie maratónica que se extendió por dieciocho remates y que quedó en manos albas por 4-3. Pero lo más llamativo fueron los once fallos que sumaron ambos equipos además de la lesión de un Cristian Zavala, quien se decidió a ejecutar pese a arrastrar molestias físicas.
De esta manera y a pesar de no haber cerrado el triunfo en los noventa minutos, Colo-Colo se despidió del torneo viendo el vaso medio lleno pensando en su debut por la Liga de Primera, programado para el mediodía del sábado 31 ante Deportes Limache.
PURANOTICIA