Tres adolescentes de 17 años enfrentarán cargos por el homicidio de Carmen Barrera. Su hija habría ideado el plan y pagado a un compañero de liceo para cometer el crimen.
La Fiscalía Regional de La Araucanía y la Policía de Investigaciones pesquisan un caso de parricidio y posible sicariato en la comuna de Loncoche.
La víctima se llamaba Carmen Barrera Rantul, y en su muerte estaría involucrada su propia hija, de 17 años.
El fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, dijo que el homicidio se habría originado por la "oposición de la víctima (de 53 años y madre de tres hijos), respecto de la relación sentimental que su hija tendría con su pololo".
Los antecedentes reunidos indican que la adolescente habría ideado el plan junto a su pareja.
Luego contactaron a otro joven, también de 17 años y compañero de liceo, quien habría aceptado cometer el crimen.
"Todo esto determinó que, por una suma de dinero que estamos precisando, pero que no es cuantiosa, el amigo del pololo de la hija fue quien ingresó a la vivienda, luego de que la hija de la víctima dejó abierta una ventana para ese efecto. Se trata de un sicariato", contó el fiscal Garrido.
Por su parte, el jefe de la Brigada de Homicidios de Temuco, subprefecto Sergio Alarcón, declaró que el pago por el asesinato, cometido con un cuchillo, "fue de 60 mil pesos".
El persecutor Garrido precisó que la víctima "presentaba una gran cantidad de lesiones y fracturas. Eran más de 80 lesiones en total, más una grave lesión en el cuello".
La Fiscalía ha reunido declaraciones, registros audiovisuales y otros antecedentes que permitieron vincular a los tres adolescentes con los hechos, por lo que ya reconocieron su participación en el hecho.
La hija de Carmen Barrera Rantul será formalizada por el delito de parricidio, mientras que su pololo y el presunto autor material enfrentarán cargos por homicidio calificado.
Como los tres imputados tienen 17 años, la Fiscalía pidió la medida cautelar de internación provisoria y no prisión preventiva.
Las penas que arriesgan también son distintas a las que corresponderían en el caso de mayores de 18 años, y no pueden superar los diez años de privación de libertad.
(Imagen referencial)
PURANOTICIA