El incidente reaviva las alarmas de los trabajadores, quienes denuncian graves fallas de seguridad en el sistema de cuidado de menores y exigen la intervención urgente del Gobierno.
Un violento episodio registrado la noche de este miércoles en una residencia de protección de la niñez en Quillota, región de Valparaíso, terminó con dos monitores y una adolescente de 15 años con lesiones de carácter leve tras ser atacados por personas ajenas al recinto.
El hecho se inició alrededor de las 22:05 horas, cuando un grupo externo lanzó una piedra hacia el inmueble, quebrando un ventanal e hiriendo a una de las monitoras. Al salir a verificar la situación, otro de los trabajadores y una menor residente fueron agredidos por los involucrados, quienes posteriormente se dieron a la fuga.
Tras el incidente, Carabineros trasladó a las víctimas a centros asistenciales para constatar lesiones y comenzó el levantamiento de registros audiovisuales para dar con los responsables. Además, se dispuso un refuerzo de rondas preventivas junto a Seguridad Pública municipal en el sector.
La gravedad de lo ocurrido encendió las alarmas de la Asociación Nacional de Trabajadores de Protección (Antrap), quienes a través de una declaración pública condenaron el ataque y manifestaron su profunda preocupación por los riesgos a los que están expuestos a diario.
"Este episodio refleja las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan tanto los niños, niñas y adolescentes como los funcionarios que trabajan en las residencias de protección", acusó la organización gremial.
De acuerdo con la versión de Antrap, la agresión se habría originado cuando personas externas al sistema residencial ingresaron acompañando a una adolescente interna, procediendo luego a agredir al personal. Como consecuencia, confirmaron que "dos trabajadores debieron ser trasladados a la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) debido a las lesiones sufridas".
Finalmente, desde la agrupación enfatizaron que esta situación evidencia las profundas deficiencias en la seguridad de los establecimientos, asegurando que "no se trata de un caso aislado, sino de una problemática que se ha denunciado reiteradamente ante distintas autoridades". Ante esto, emplazaron formalmente al Gobierno a implementar medidas urgentes que incluyan el fortalecimiento de la seguridad perimetral y una mayor coordinación con Carabineros, el Ministerio Público y los municipios.
Este grave incidente se suma a otro hecho ocurrido en marzo de este año, en que se reveló una seguidilla de brutales agresiones sufridas por los funcionarios de otra residencia familiar de Quillota. En dicha oportunidad, la directiva de Antrap denunció una "crisis sistémica" marcada por ataques con armas blancas, palos y extintores que han dejado a los trabajadores con graves lesiones físicas y un severo impacto en su salud mental, advirtiendo desde entonces el profundo desamparo laboral que se vive al interior del sistema de protección en la región.
PURANOTICIA