De acuerdo con los antecedentes denunciados, se habrían registrado episodios de personas atrapadas, desperfectos en los sistemas de emergencia y situaciones que incluso habrían provocado lesiones a funcionarios.
Tras conocerse una denuncia presentada ante la Contraloría Regional de Valparaíso por reiteradas fallas en los ascensores del Hospital Dr. Gustavo Fricke de Viña del Mar, el diputado Andrés Celis ofició a la dirección del establecimiento y al Servicio de Salud Viña del Mar–Quillota (SSVQ) solicitando antecedentes sobre el funcionamiento de los equipos, las mantenciones realizadas y las medidas adoptadas para resguardar la seguridad de pacientes y trabajadores.
De acuerdo con los antecedentes denunciados, se habrían registrado episodios de personas atrapadas, desperfectos en los sistemas de emergencia y situaciones que incluso habrían provocado lesiones a funcionarios.
Frente a estos hechos, el parlamentario solicitó conocer los registros de incidentes ocurridos entre junio y septiembre de 2026, las investigaciones internas desarrolladas y las acciones implementadas para evitar nuevos accidentes.
“No estamos hablando de cualquier recinto, sino de un hospital donde las personas llegan buscando recuperar su salud y los funcionarios trabajan para salvar vidas. Si se confirma que hubo accidentes por desperfectos conocidos y que la administración no actuó oportunamente, la responsabilidad no puede diluirse entre informes y explicaciones. Juan Carlos Gac tendrá que responder por su gestión y, ante hechos de esta gravedad, debería dar un paso al costado. La seguridad de pacientes y trabajadores debe estar por encima de la permanencia de cualquier autoridad”, sostuvo.
A las denuncias por desperfectos se suma una eventual deuda cercana a los $40 millones con Ascensores Schindler Chile S.A., empresa encargada de las mantenciones correctivas.
El legislador solicitó aclarar la existencia de pagos pendientes, sus posibles efectos sobre las reparaciones y el cumplimiento de las obligaciones contractuales. Aunque el hospital informó que 15 de sus 17 ascensores se encuentran operativos, también reconoció que dos equipos permanecen a la espera de repuestos importados.
En paralelo, el oficio aborda cuestionamientos sobre la contratación de Héctor Soto Aravena, exdirectivo del Servicio de Salud, cuyo ingreso al establecimiento habría ocurrido antes de la creación formal de la unidad donde desempeñaría sus funciones. Celis solicitó los antecedentes administrativos, presupuestarios y contractuales que permitan esclarecer las circunstancias de dicha incorporación.
“Mientras existen dudas sobre una deuda millonaria por mantenciones, también aparecen cuestionamientos por contrataciones cuya justificación debe aclararse. Los recursos públicos no son una caja para pagar favores ni acomodar cercanos. Si hubo decisiones destinadas a beneficiar personas por sus vínculos políticos, estaríamos frente a hechos de extrema gravedad. Un hospital público no puede funcionar bajo la lógica de los favores políticos ni de las contrataciones a conveniencia. Su obligación es responder a las necesidades de los pacientes, no a los intereses de quienes lo administran”, concluyó.
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