Usuarios del transporte público reportan demoras de hasta 30 minutos, gastos de hasta 20 mil pesos en aplicaciones de viaje y la necesidad de reorganizar sus rutinas para poder cumplir con sus trabajos, estudios y citas médicas.
Un incendio estructural registrado cerca de la 1:00 de la madrugada del jueves 1 de octubre destruyó por completo 14 microbuses en la garita Ñandú, ubicada en la intersección de Las Acacias con Los Aromos, en el sector de Peñablanca, comuna de Villa Alemana. La emergencia movilizó a Bomberos de Villa Alemana, además de unidades de apoyo provenientes de Quilpué y Limache, quienes trabajaron en el lugar hasta lograr controlar el fuego cerca de las 4:00 horas.
A raíz de esta situación, equipo de Puranoticia.cl se trasladó hasta distintos puntos de Quilpué para conversar con los usuarios del transporte público y conocer en terreno cómo la reducción de 14 máquinas ha impactado la movilidad diaria de trabajadores, estudiantes y vecinos de la zona.
En los paraderos, la molestia de los usuarios se hace evidente debido a la disminución en la frecuencia del transporte y el aumento de los costos asociados a los traslados.
Paola, una de las usuarias afectadas, explicó las dificultades que ha debido enfrentar producto de la reducción de máquinas: "Imagínate son 14 buses que dejan de circular, las personas tenemos que seguir trabajando, seguir levantando a la misma hora. Si ya teníamos problemas antes de estos buses (…) imagínate ahora cuando son 14 máquinas que tenemos menos transitando para nosotros los trabajadores".
Ante la escasez de microbuses, Paola señaló que ha debido buscar alternativas de transporte junto a sus vecinos, recurriendo incluso a aplicaciones de transporte para poder llegar a sus destinos: "Nos hemos tenido que juntar con dos o tres vecinos y entre los tres llamar un Uber o tratar de pagar la locomoción colectiva, que por ende no nos alcanza para el bolsillo cuando somos la clase obrera que mueve el país y trabajamos por un sueldo mínimo".
La situación también genera preocupación respecto del retorno a los hogares una vez finalizada la jornada laboral, especialmente considerando los tiempos de espera y la percepción de inseguridad en la vía pública. Al respecto, Paola sostuvo: "Tampoco sabemos a qué hora vamos a volver de regreso a la casa, porque también se nos presenta que (…) con tanta delincuencia que hay hoy en día en la tarde (…) el tiempo de espera en la tarde mayor".

Los problemas derivados de la reducción de microbuses también han alcanzado a los estudiantes del sector, quienes han debido modificar sus rutinas para llegar a sus centros de estudio.
Jaime relató las complicaciones que experimentó durante su trayecto hacia la universidad: "En la mañana me costó mucho tomar el micro para la universidad porque estuve esperándolo prácticamente como 20 o 30 minutos y no pasaba ningún micro".
Ante la menor frecuencia del transporte público, el estudiante explicó que ha tenido que salir más temprano y combinar el traslado a pie con el Metro: ‘’He estado saliendo más temprano y caminando hacia el metro. (…) es la opción más viable para mí porque yo estoy en la Universidad Católica que me queda ahí mismo en la Estación Francia".
Otro de los efectos que han advertido los usuarios corresponde al incremento en los tiempos de espera en los paraderos, situación que termina afectando sus horarios habituales.
En tanto, el aumento de los tiempos en los paraderos ha afectado los desplazamientos en el sector. Al ser consultada sobre si los tiempos pasaron de los habituales 10 o 15 minutos de espera a extenderse entre 20 y 30 minutos tras el incendio de las 14 micros en Villa Alemana, la usuaria Fabiola confirmó el impacto directo en sus viajes.
Las dificultades de transporte también han generado consecuencias para quienes necesitan movilizarse por motivos médicos, obligando a algunos usuarios a asumir gastos adicionales para poder llegar a tiempo a sus atenciones.
Georgina, confirmó los inconvenientes que se han registrado en la zona: "Claro que nos ha traído consecuencias".
La vecina relató el caso de su madre, una adulta mayor que debió recurrir a una aplicación de transporte para trasladarse hasta el Hospital Naval: ‘’Mi mamá adulto mayor tuvo que tomar un auto de esos Uber o Didi porque no encontró movilización para ir temprano al Hospital Naval. (…) Hay mucha gente que está en las mismas condiciones".
El traslado significó además un importante desembolso económico para su familia, considerando que se trataba de un viaje realizado durante las primeras horas de la mañana: "Mi mamá tuvo que pagar cerca de 20.000 pesos a las 7 de la mañana para estar allá a la hora en el Hospital Naval’’.
Finalmente, Georgina expresó su molestia y manifestó sus sospechas respecto del origen del incendio: "Siempre pagamos los mismos. Dicen clase media, pero estamos todos devaluados. Pienso que eso fue algún crimen. (…) porque no se queman tantos buses así nomás".

De esta manera, la destrucción de los 14 microbuses ha generado dificultades en los desplazamientos cotidianos de vecinos de la zona, con usuarios que reportan mayores tiempos de espera, cambios en sus rutinas, uso de alternativas de transporte y gastos adicionales para poder llegar a sus lugares de trabajo, centros de estudio y establecimientos de salud.
PURANOTICIA