La tecnología con inteligencia artificial dejó de operar el 30 de septiembre tras dos años de funcionamiento y cobertura en el Gran Valparaíso. La alcaldesa advierte que la región enfrenta una alta probabilidad de un nuevo incendio de gran magnitud y cuestiona que autoridades de Gobierno hayan comprometido una solución que finalmente no se concretó.
La región de Valparaíso enfrenta una nueva temporada de incendios forestales sin el sistema de detección ultratemprana que durante los últimos dos años permitió identificar emergencias mediante cámaras con inteligencia artificial y sensores de temperatura desplegados en distintos puntos del territorio.
La tecnología dejó de operar el 30 de septiembre, luego de que terminara el período demostrativo desarrollado junto a una empresa privada canadiense.
El sistema no estaba limitado a Viña del Mar. Su cobertura alcanzaba también sectores de Valparaíso, Quilpué, Villa Alemana y Concón, permitiendo detectar cientos de incidencias y entregar información en los primeros minutos de una emergencia, cuando la ubicación y magnitud del fuego resultan determinantes para dar respuesta.
La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, volvió a abordar la situación y advirtió en entrevista con Puranoticia.cl que "hay una situación muy grave porque es altamente y estadísticamente probable que pueda existir un incendio de gran envergadura para los próximos meses en la región de Valparaíso. Es estadísticamente probable. Esto está ocurriendo al menos del año 2014 en adelante".

En cuanto al origen de esta tecnología, estuvo en una propuesta realizada por una empresa canadiense a raíz del megaincendio registrados en febrero de 2024. Según relató, la firma había ofrecido sus servicios a la Corporación Nacional Forestal (Conaf), pero finalmente el organismo no habría optado por implementar la herramienta.
De acuerdo con lo que le transmitió la propia empresa a la jefa comunal, desde Conaf les "dijeron que ellos ya tenían gente, que tenían puestos de comando de control, es decir, personas mirando en el territorio y que ellos avisaban, y que para no tener problemas con los sindicatos, no querían tener este tipo de tecnología. Nosotros quedamos para adentro y hablamos porque no podíamos creerlo".
Fue entonces cuando, según Ripamonti, el municipio decidió avanzar en un convenio para poner a prueba el sistema. Así, la empresa canadiense ofreció inicialmente sus servicios de manera gratuita, en consideración al impacto que habían tenido los incendios en Chile, y posteriormente se instalaron las cámaras y sensores que permitieron ampliar la vigilancia más allá de los límites de la Ciudad Jardín.
La herramienta permitió obtener información sobre emergencias registradas en distintas comunas, como la de comienzos de 2025 en la comuna de Limache, y también seguir la evolución de incendios de mayor magnitud en otras zonas de la región.
En su evaluación, la Alcaldesa de Viña del Mar señaló que uno de los principales aportes del sistema que "logró detectar cientos de incendios en el lugar determinado, contactados con Bomberos, de modo tal que cuando había una alerta, nosotros ya sabíamos de qué tamaño era, dónde estaba perfectamente, qué recomendaciones podíamos dar, incluso los mismos bomberos podían ver la magnitud del incendio para ver cómo responder en los primeros minutos, que son los fundamentales".
Con esos antecedentes, el Municipio comenzó a plantear a distintas autoridades la necesidad de mantener algún mecanismo de detección temprana una vez terminado el período demostrativo. Durante la actual administración se expuso la experiencia y los resultados obtenidos ante autoridades del Gobierno, con la expectativa de que el sistema pudiera mantenerse o ser reemplazado por una alternativa similar.

"Llegó este Gobierno, le dijimos que era urgente contratar un sistema de detección temprana, ya sea con esta empresa o con lo que ustedes quieran. Ok, nos dijeron, pero esto no ha sucedido", lamentó la autoridad comunal, quien agregó que las gestiones incluyeron reuniones y presentaciones ante distintas autoridades, entre ellas el Subsecretario del Interior, el Delegado Presidencial Regional y el Ministerio de Vivienda.
La preocupación frente a la continuidad del sistema también está vinculada, de acuerdo con Ripamonti, al proceso de reconstrucción posterior al megaincendio de 2024. La alcaldesa planteó que "ningún Gobierno aguanta nuevamente que se vuelva a quemar todo lo que, en parte, ya han reconstruido. Es una locura. Esa es la amenaza más grande que puede tener la región. O sea, ya no aguanta gastarse un millón de dólares más cada seis meses. Si es una locura".
Ripamonti también describió diferencias entre las alternativas de financiamiento que fueron planteadas durante las gestiones. Según su relato, inicialmente recibió señales favorables desde la Delegación Presidencial y posteriormente desde el Ministerio de Vivienda, pero finalmente esa vía no habría prosperado.
"En un principio el delegado dijo que sí, que no me preocupara y que lo iban a hacer. Después hablé con el ministro, a quien le dije que lo hablé con el delegado, y me dijo que no había problemas. Hablé con Interior y me dijeron que sí, hablamos con todo el mundo y todo el mundo dijo que sí y respondieron por escrito", indicó.
Asimismo, puntualizó que "el Ministro de Vivienda nos dijo que no le van a permitir financiarlo, aunque por el Fondo de Emergencia Transitorio (FET) se puede permitir financiar esto. Dijeron no, que no nos metiéramos, el delegado dijo que no y que lo sacaron de ahí. En el fondo hay peleas internas que evidencian que el problema más grande es que se puede volver a quemar todo lo reconstruido", aseguró.
Otra alternativa surgió desde el Ministerio del Interior: "Que financiemos esto a través del Gobierno Regional, pero nosotros no tenemos las facultades para tener cámaras de inteligencia para detección de incendios, porque hay un organismo que acaba de ser designado por el Congreso Nacional, que es este servicio especializado más Conaf, que va a ir desapareciendo mientras se va instalando este nuevo servicio, pero que tiene millones de dólares entregados por parte del Estado de Chile", manifestó.
En esa línea, la alcaldesa defendió que los municipios pueden colaborar en materias como la limpieza de terrenos y la habilitación de cortafuegos, pero no asumir el financiamiento permanente de sistemas tecnológicos que forman parte de la detección y respuesta ante incendios forestales. "Le dijimos que aquí siempre puede llegar la Contraloría y llamarme la atención porque me estoy gastando plata de cosas que no están dentro de mis funciones. Yo tengo que cortar el pasto, yo tengo que hacer cortafuegos, nos ayuda al Ministerio de Obras Públicas, pero por favor este organismo que tiene una burrada de plata, que haga su trabajo", expresó la jefa comunal.

El problema es que, mientras estas gestiones continúan sin solución, la firma canadiense ya retiró los equipos que durante dos años estuvieron desplegados en la zona. Al respecto, Ripamonti subrayó que "hasta el momento nada. Y yo le digo, si esto llega a ocurrir, que es altamente probable, esto ya es la vida de las personas y no hay nada más importante. La empresa canadiense ya se fue, ya desarmó todo el sistema que ayudó a tener dos años de detección de inteligencia artificial en todas estas comunas y era absolutamente barato. Ellos ya se fueron".
La alcaldesa precisó finalmente que mantener el sistema tenía un costo cercano a los 50 mil dólares anuales, cifra que, a su juicio, debe ser considerada frente al impacto que podría tener una nueva emergencia de gran magnitud en la región de Valparaíso.
PURANOTICIA