Familias damnificadas por la tragedia en Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana aseguran que siguen esperando soluciones definitivas a más de dos años de la catástrofe de febrero de 2024 y que el sistema frontal volvió a exponer la fragilidad de sus viviendas.
A más de dos años del megaincendio que en febrero de 2024 devastó sectores de Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana, las familias –ahora afectadas por el sistema frontal– denunciaron que el proceso de reconstrucción sigue siendo insuficiente y que cientos de personas siguen esperando soluciones habitacionales definitivas.
Los damnificados sostienen que, pese a los anuncios de avances en la reconstrucción, todavía existen familias que viven en condiciones precarias y otras que han debido enfrentar nuevos problemas luego de recibir viviendas de emergencia o reconstruidas.
Por eso, hicieron un nuevo llamado al Presidente de la República, José Antonio Kast, para que los reciba en el Palacio de La Moneda y conozca de primera fuente la realidad que aún enfrentan.
Con las recientes lluvias y fuertes vientos registrados en la zona, algunos techos fueron desprendidos, dejando nuevamente a sus habitantes expuestos al frío y al agua.
Una de las afectadas es Lisbeth Inostroza Chávez, quien relató que "a las 4:30 de la mañana se me destrozó todo el segundo piso. Alcanzamos a rescatar algunas cosas, pero después se perdió prácticamente todo, cuando se destruyó el techo de la casa donde guardó sus cosas. Mis hijos tuvieron que irse donde su abuela y ahora también se está entrando el agua por la casa de emergencia donde estamos viviendo".
A esta situación se suma el testimonio de Gladys Chávez, madre de Lisbeth, quien comentó que "hace dos años y medio perdí a mis padres en el incendio y todavía no tengo la reconstrucción. Hoy tampoco puedo ayudar a mi hija y a mis dos nietos porque nuevamente se perdió todo. Eso es lo que le pido a las autoridades".
Las organizaciones de damnificados recalcaron que, además de las pérdidas materiales, muchas familias siguen enfrentando las secuelas psicológicas y emocionales que dejó la tragedia, sin recibir la reparación integral que esperaban del Estado.
En representación de las familias afectadas, Romina Azócar, señaló que "apelamos a que el Presidente escuche nuestras familias, nuestras historias y nuestro dolor. Se ha avanzado en algunos aspectos de la reconstrucción material, pero la reconstrucción emocional está en el olvido. Hoy hay familias evacuando, casas desplomadas y personas que vuelven a revivir el trauma del incendio. Necesitamos que la máxima autoridad del país se acerque a nuestras familias y nos escuche".
Azócar recordó además que "seguimos viviendo en una mediagua por la burocracia de los servicios. Lo único que pedimos es ser escuchados y que exista una solución real para quienes seguimos esperando".
Los representantes de los damnificados enfatizaron que su petición no busca confrontar al Gobierno, sino visibilizar una realidad que continúa afectando a cientos de familias. Por ello, reiteraron su solicitud de una audiencia con el Presidente Kast, con el propósito de exponer directamente las dificultades que enfrentan y pedir medidas urgentes que permitan garantizar una reconstrucción digna, segura, oportuna y con un enfoque de reparación humana para quienes aún cargan con las consecuencias del megaincendio.
PURANOTICIA