El alcalde de Olmué, Jorge Jil, advirtió que la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) debe supervisar la respuesta en terreno mediante geolocalización GPS e implementar planes de poda preventivos en las líneas de alta tensión.
Las graves consecuencias provocadas por los últimos temporales registrados en la región de Valparaíso generaron una reacción coordinada de los jefes comunales de la zona. La Asociación de Municipalidades de la Región de Valparaíso, encabezada por el alcalde de Olmué, Jorge Jil, anunció la articulación de una demanda colectiva junto al Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) en contra de las empresas distribuidoras de energía Chilquinta y CGE.
La acción busca responder al deficiente tiempo de reposición del suministro eléctrico durante la emergencia, situación que dejó a diversos sectores de la región sin electricidad durante varios días, afectando la vida cotidiana, la seguridad y el funcionamiento de servicios básicos de miles de familias.
"Uno esperaría que la empresa privada estuviera a la altura de la respuesta en esta emergencia. Podemos entender que el frente de mal tiempo afecte los tendidos, pero lo que se cuestiona es el tiempo de respuesta. Tuve vecinos en Olmué y en la región que estuvieron cinco, seis y siete días sin suministro eléctrico", aseveró el alcalde Jorge Jil.

La prolongada interrupción del suministro eléctrico generó consecuencias que fueron mucho más allá de la falta de iluminación en hogares y espacios públicos. Según explicó el presidente de la asociación municipal, la emergencia provocó pérdidas económicas, problemas sanitarios y dificultades para acceder a servicios esenciales.
Entre las principales afectaciones se encuentran:
Para evitar la burocracia asociada a las denuncias individuales, los municipios plantean que el SERNAC establezca un mecanismo de compensación directo y simplificado.
La propuesta consiste en que las indemnizaciones sean calculadas considerando el promedio del gasto eléctrico del hogar durante los últimos tres meses y la cantidad de integrantes de cada familia, evitando que los usuarios deban presentar extensas rendiciones de boletas o comprobantes.
Otro de los puntos críticos planteados por las autoridades comunales fue la imposibilidad de fiscalizar en tiempo real los recursos de emergencia anunciados por las empresas eléctricas.
Durante la contingencia, las compañías informaron el despliegue de más de 250 cuadrillas en la región, cifra que fue cuestionada por los alcaldes luego de sus recorridos en terreno.
"La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) no pudo saber nunca dónde estaban las más de 250 cuadrillas desplegadas. Podían haber sido 50, pero ellos decían 250 porque no había cómo comprobarlo en línea. En Olmué y otras comunas había días en que no se veía ninguna cuadrilla", criticó Jil.
Ante esta situación, los alcaldes solicitarán que la SEC implemente sistemas de geolocalización para supervisar el despliegue efectivo de las cuadrillas eléctricas.
"Todas las cuadrillas deberían tener un GPS vinculado a un programa supervisado directamente por la SEC. (…) Así el organismo le puede dar certeza a cada alcalde de cuántos móviles reales hay desplegados en Limache, Zapallar u Olmué", detalló el edil.
Frente a los cuestionamientos por la caída de árboles sobre las líneas eléctricas, la Asociación aclaró las responsabilidades establecidas en el DFL N° 4 de la Ley General de Servicios Eléctricos.
Mientras los municipios tienen atribuciones para realizar labores preventivas relacionadas con el arbolado asociado a redes de baja tensión, la intervención y poda en sectores de alta tensión corresponde legalmente a las empresas eléctricas, debido al alto riesgo que representa para trabajadores municipales no especializados.
Los alcaldes señalaron que han informado formalmente a Chilquinta y CGE sobre puntos críticos de riesgo en el arbolado, pero cuestionaron que los tiempos de programación y ejecución de las podas por parte de las compañías son excesivamente lentos frente a las necesidades de prevención.

Finalmente, la Asociación de Municipalidades de la Región de Valparaíso realizó un llamado al Congreso para modificar las normas que regulan el funcionamiento de las empresas concesionarias de energía, apuntando a aumentar sus obligaciones y capacidad de fiscalización.
Entre las medidas propuestas se encuentran:
"No se puede seguir permitiendo que las empresas privadas tengan su postación gratis en los bienes de todos los chilenos y no cumplan con lo mínimo’’, concluyó el presidente del gremio municipal.
(IMAGEN DE CHILQUINTA)
PURANOTICIA