Franco Pinto declaró este lunes ante el TOP de Valparaíso, aunque la audiencia fue cerrada al público y a los medios. Admitió haber participado anteriormente en focos de menor magnitud y relató una llamada de Francisco Mondaca la mañana del 2 de febrero.
El juicio contra los nueve imputados por el megaincendio del 2 y 3 de febrero en Viña del Mar y Quilpué se retomó este lunes 5 de octubre con la declaración del acusado Franco Pinto, exbrigadista de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), que se desempeñaba como conductor de un vehículo de combate de incendios.
Si bien, durante la primera jornada de este esperado juicio pudo ingresar la prensa, en esta oportunidad el Tribunal Oral en lo Penal (TOP) de Valparaíso resolvió cerrar la transmisión a través de las plataformas digitales, y tanto el público como los medios de comunicación quedaron excluidos durante la declaración del imputado.
Durante su declaración, Pinto abordó su relación con otros acusados, reconoció haber participado anteriormente en la generación de incendios de menor magnitud y entregó antecedentes sobre un llamado que recibió el 2 de febrero de 2024 mientras comenzaban a registrarse los primeros focos del megaincendio, que recordemos, cobró 138 vidas y miles de damnificados. Sin embargo, negó haber participado en el desarrollo del siniestro, descartando también la conformación de una asociación ilícita.
En detalle, Pinto confirmó que cerca de las 11:50 del 2 de febrero, recibió una llamada de Francisco Mondaca, donde también participó Elías Salazar, y se le indicó que se preparara ante la llegada del incendio. También explicó que el automóvil que tenía a su cargo estaba inoperativo aquel día, por lo que no podía salir a combatir un siniestro.
El acusado también señaló que mantenía conversaciones con Salazar, en las que ambos hablaban sobre distintos incendios y –según su relato– en algunas ocasiones se atribuían la generación de determinados focos.
Durante la audiencia, Pinto también reconoció haber participado anteriormente en incendios de menor magnitud y señaló que en algunas oportunidades actuó motivado por la adrenalina. En ese contexto, afirmó que conocía el mecanismo usado para generar el fuego y que había conversado sobre ello con otros funcionarios.
Otro de los antecedentes abordados durante el interrogatorio fue una solicitud que, según Pinto, recibió de parte de otro funcionario de Conaf entre 2022 y 2023 para generar un incendio con el objetivo de provocar una Alerta Roja y, de esa manera, generar horas extraordinarias. El imputado aseguró que no accedió a dicha petición.
También se refirió a la existencia de conversaciones entre integrantes de brigadas y al uso de cigarrillos y fósforos para confeccionar elementos destinados a iniciar incendios. Según su declaración, en una oportunidad le dejaron cigarrillos en su casillero como una eventual incitación para que provocara un incendio, pero aseguró que tampoco realizó ningún foco de fuego en dicha ocasión.
La audiencia también permitió abordar la respuesta registrada durante las primeras horas del megaincendio. A partir de su experiencia como brigadista, Pinto fue consultado respecto del tiempo de reacción ante una emergencia de estas características y señaló que, a su juicio, la respuesta del 2 de febrero fue tardía. Según su relato, después de que las torres de vigilancia alertaran sobre la propagación del incendio, las aeronaves habrían tardado alrededor de 15 minutos en llegar al lugar, tiempo que calificó como inusual.
Para el abogado Felipe Olea, representante de familiares de más de 60 víctimas de la tragedia, "se ha comenzado a hacer justicia, pero este juicio es contra nueve autores materiales. Aquí todavía faltan los autores intelectuales, las autoridades y las personas que, por negligencia, falta de diligencia o eventualmente con una intención positiva de hacer daño, permitieron que el incendio creciera y terminara provocando la muerte de 138 personas”.
El jurista planteó que "yo no estoy defendiendo la inocencia de estas personas. Ellos cometieron el delito de provocar incendios y tienen que responder por eso. Pero una cosa distinta es hacerlos responsables de los homicidios, porque el incendio comenzó aproximadamente seis horas antes y recorrió más de 30 kilómetros. Hubo tiempo para que los sistemas de emergencia actuaran".
Asimismo, cerró diciendo que “la justicia tiene que llegar a todos los responsables. No puede terminar en los nueve imputados. Tenemos que saber qué pasó antes y durante esas horas, por qué los sistemas de emergencia no funcionaron como correspondía y quiénes tomaron las decisiones que permitieron que esto terminara en una tragedia de esta magnitud”.
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