Macarena Ripamonti explicó que el proceso permitirá generar economías de escala y un ahorro cercano a los US$3 millones, aunque recalcó que ese no es el objetivo principal.
La Corporación Municipal de Viña del Mar (CMVM) dejará de existir a partir del 1 de enero de 2027, luego de que su Asamblea de Socios aprobara con nueve votos a favor el cierre de la entidad. La medida implicará que la Atención Primaria de Salud y el cementerio Santa Inés pasen nuevamente a la administración del Municipio, en un proceso que contempla mantener la continuidad de los servicios y recibir a la totalidad de los trabajadores de la salud municipal sin despidos ni rebajas en sus condiciones.
El cierre se produce después de un proceso de saneamiento financiero de la CMVM, entidad que al asumir la actual administración municipal arrastraba un default financiero del orden de los $21 mil millones. La decisión también busca modificar la forma en que se administran estos servicios, fortaleciendo los mecanismos de control y fiscalización y generando economías de escala al concentrar determinadas funciones y contratos en una sola estructura municipal, a diferencia de lo que ocurre actualmente.
En entrevista con Puranoticia.cl, la alcaldesa Macarena Ripamonti explicó que la decisión de poner término a la Corporación Municipal no responde solamente a la situación particular de Viña del Mar, sino también a las dificultades que, a su juicio, han presentado este tipo de estructuras en distintas comunas del país.
"No todos los municipios, ni siquiera los grandes, tienen Corporación para Salud y Educación. Muchos lo hacen directamente desde el Municipio. Además, las corporaciones que existen en Chile en un 100% han tenido problemas económicos, por lo tanto, no podríamos decir que la visión corporativa tuvo éxito", sostuvo.

En el caso de Viña del Mar, la alcaldesa recordó que cuando asumió en 2021 la Corporación arrastraba un déficit 21 millones de dólares, sin contar la deuda que tenía el propio Municipio. "Era algo que estaba muy oculto, porque justamente hay muchos problemas de transferencia y, además, su propia administración generaba –desde nuestro punto de vista– un problema de opacidad muy grande", afirmó.
Esa situación la ejemplificó al referirse a las atribuciones que, según señaló, existían dentro de la estructura corporativa para determinar remuneraciones y posteriormente establecer finiquitos. "Voy a ser el siguiente ejercicio con usted: imagínese que nosotros entramos al municipio y podría contratarlo a usted como gerente general, y yo podría pagar lo que usted y yo estimemos, sin preguntarle a nadie ni siquiera al Concejo. Y luego, si yo es que yo requiriera sus servicios en el Municipio o en otro servicio público del Estado de Chile, yo podría finiquitarlo a usted por lo que usted y yo acordemos. Esto que le estoy contando lamentablemente no es algo hipotético, es con lo que yo me encontré en el Municipio, es la situación que ya está judicializada y es un hecho que a nosotros nos parece reprochable", relató.
De igual forma, sostuvo que el escenario financiero encontrado al inicio de su gestión obligó a desarrollar un proceso por etapas, para lo cual volvió a utilizar un ejemplo: "Esto hay que pensarlo como una serie de televisión: la primera temporada se trató de estabilizar y la segunda, de pagar todo lo que fue creciendo. Piense que no importaba lo que yo hiciera, la deuda crecía del orden de 1 millón de dólares al mes por los reajustes y multas de cotizaciones solamente. No había medicamentos, insumos ni nada. Y son 286.000 personas las que se atienden en la salud pública", explicó.
La posibilidad de cerrar la Corporación, en tanto, no surgió únicamente a raíz de la decisión adoptada ahora, sino que "ha sido una propuesta de varias personas, discutimos desde la Asamblea de Socios hasta el Directorio, y también los propios concejales en algún momento hablaron de esta posibilidad, siempre estuvo sobre la mesa".
La jefa comunal enfatizó que materializar el cierre requería previamente contar con una situación financiera capaz de absorber las consecuencias del proceso.
Entre ellas, mencionó que "tú tienes que tener provisionada la capacidad de poder responder los finiquitos cuando corresponda para pagarlos en caso de que las personas no quieran venirse al municipio porque nosotros, con ocasión del cierre que se va a materializar el 1 de enero, vamos a tener una oferta para poder concursar puestos de trabajo dentro del municipio para el caso de la administración central".
Ripamonti advirtió que el escenario no será igual para todos los trabajadores, ya que "sabemos que en la administración muchas personas no van a poder recibir el sueldo que reciben, por lo tanto muchos van a querer su finiquito y tenemos que tener esos recursos. Y también la capacidad de recibir a la salud pública completa, sin ninguna rebaja y sin ningún despido, y el cementerio también. Y eso supone tener una estructura financiera estable, que es algo que no cualquiera se puede permitir. Ahora que estamos en un buen momento cerramos".
En términos de eficiencia, la alcaldesa estimó que "es un ajuste que va a ser de cerca de 3 millones de dólares, pero eso va a ser insignificante. En un lugar en la administración corporativa hay un contrato de guardias, en el municipio también tenemos otro contrato de guardia, o tenemos en la administración corporativa un sistema y un software para desarrollos de programas, acá también. Entonces unificar y tener economías de escala es un costo significativamente menor. Y eso es eficiencia, que no tiene que ver con prescindir de personas".
Uno de los aspectos que Ripamonti quiso diferenciar expresamente fue el tratamiento de los finiquitos. Así, la alcaldesa explicó que los trabajadores que decidan no continuar en la estructura municipal podrán acceder a los pagos que correspondan según la legislación y los acuerdos existentes, mientras que quienes acepten incorporarse al municipio no recibirán un finiquito derivado del cierre de la Corporación.

"Con su finiquito, con los topes legales, con todas las dádivas de los contratos colectivos. Van a haber finiquitos de varios millones de millones de pesos", afirmó.
Asimismo, subrayó que "no vale la pena repasar las cosas con el objetivo de machacar la figura política de quienes estuvieron antes. Ese no es el propósito, lamentablemente esa fue una consecuencia. Pero nosotros hacemos presente que aquí existía una prohibición de recursos para la compra de alcohol, de joyas, de pago de automóviles y también de finiquitos que llegaron a ser cerca de $100 millones de la época para luego volver a ser recontratados en el municipio".
La alcaldesa agregó que "yo hice una oferta formal de trabajo en la semana pasada a algunos colaboradores que tenemos dentro de la Corporación y ellos van a decidir, pero no pueden tener finiquito corporativo. No lo van a tener". En ese sentido, explicó que "si quieren volver al municipio, no van a tener un finiquito en la Corporación. Ellos, los que trabajaron conmigo, no van a tener finiquito, porque si deciden venir al municipio, es a recibir una remuneración pública".
Consultada específicamente por la situación de la gerente general de la Corporación, Ripamonti respondió que tampoco correspondería un finiquito si la persona se incorpora al municipio. "Por supuesto que no. Eso no es posible", respondió.
La alcaldesa cerró su análisis defendiendo el paso desde una estructura corporativa hacia una administración municipal directa y vinculando la decisión con la responsabilidad en el uso de recursos públicos. En ese marco, destacó especialmente la situación actual de la red de salud municipal, que atiende a 286 mil personas.
"Es muy fácil trabajar cuando el dinero es ajeno. Si tú quieres contratar a alguien de tu confianza y pagarle lo que tú quieras con tu dinero, es perfecto; pero tú no puedes hacer lo mismo cuando trabajas con el dinero que es público y eso está malentendido por parte de todas las organizaciones. Entonces, así es como finalmente el dinero no cunde y las ciudades se van complejizando y no puede cumplir su obligaciones", sostuvo en entrevista con Puranoticia.cl.
Por último, Ripamonti aseguró que uno de los aspectos que más valora de la actual situación es contar con una red de salud con recursos provisionados para mantener su funcionamiento. "No sabes el placer que a mí me da que puedo llegar y que estén los medicamentos, que esté la luz pagada, que estén las remuneraciones de los médicos y de todo el estatuto administrativo, y que esté provisionado la compra de recursos a tres meses. Para mí es algo que me enorgullece y que me da placer", concluyó.
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