Pablo Olivares, jefe comunal subrogante, explicó en Puranoticia Matinal, el proceso de modificación normativa tras décadas de descontrol inmobiliario y aclaró el destino de un estratégico paño de ocho hectáreas en Playa Grande.
La comuna de Papudo se encuentra viviendo un hito clave en su ordenamiento territorial. Tras la actualización general de su Plan Regulador en 2023, el municipio dio inicio el pasado 10 de junio a un nuevo proceso de modificación. En entrevista con Puranoticia.cl, el administrador municipal y alcalde subrogante, Pablo Olivares, explicó el trasfondo técnico y social de estos cambios, cuyo objetivo central es poner freno a la expansión inmobiliaria descontrolada en altura y proteger el entorno local.
Durante décadas, la falta de una normativa moderna generó severas consecuencias en sectores como Punta Puyai, propiciando la edificación de torres de gran altura en un contexto de escasez hídrica.
"La comuna tenía el plan regulador más antiguo de la región y el segundo más antiguo de Chile; o sea, hace 50 años, desde 1969, que la comuna no actualizaba su plan regulador", enfatizó Olivares, destacando que las nuevas reglas fijan un promedio máximo de cinco pisos para futuros proyectos.

El foco de la actual modificación se concentra en un codiciado terreno privado de aproximadamente ocho hectáreas ubicado frente a la Playa Grande, el cual se encontraba judicializado. Aunque la comunidad solicitaba que la totalidad del paño se transformara en área verde, Olivares transparentó la inviabilidad financiera de una expropiación por parte de las arcas fiscales.
La autoridad fue enfática en aclarar las suspicacias que levantan este tipo de negociaciones con privados, descartando de plano que exista actualmente un proyecto inmobiliario aprobado o un permiso de edificación en curso.
El proceso actual comenzó con la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) para levantar alertas de riesgo técnico y consultar a organismos estatales como Senapred, el Ministerio de Obras Públicas y la Subsecretaría de Transportes. Se estima que esta fase culmine en noviembre de este año, dando paso formal a la consulta ciudadana en terreno.
"Insisto, no es un proyecto inmobiliario lo que se va a estar aprobando ahí, sino que es la norma que va eventualmente a aplicarse en ese terreno (...) Lo importante es que esta discusión se haga con la información adecuada", concluyó Olivares.
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