Tras el fallo de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, la minera evalúa acciones ante el Tribunal Ambiental y la Corte Suprema, mientras presenta el proyecto en la feria PDAC 2026 con un mensaje de confianza pese a la incertidumbre judicial.
Tras doce años de trámites y obstáculos, Andes Iron insiste en sacar adelante Dominga, la iniciativa de cobre y hierro en La Higuera, Región de Coquimbo.
La compañía define su caso como “uno de los más icónicos de la permisología en Chile que sigue sin solución”, luego del fallo de la Corte de Apelaciones de Antofagasta que anuló la decisión del Primer Tribunal Ambiental de febrero de 2025.
Según informa La Tercera, la empresa evalúa distintas rutas para mantener vivo el proyecto. Entre ellas, reclamar ante el Tribunal Ambiental contra la resolución del Comité de Ministros de enero de 2025, o acudir a la Corte Suprema mediante recurso de casación o queja. También se contempla un recurso de aclaración en la Corte de Apelaciones de Antofagasta. Cercanos al proceso no descartan utilizar ambas vías.
Mientras define su estrategia, Andes Iron mantiene intacta la confianza en el futuro de Dominga. Este viernes, el CEO Pedro Ducci viajará a Toronto para participar en la feria minera mundial Pdac 2026, donde presentará oficialmente el proyecto. Según fuentes, la señal es clara: confianza y optimismo, con Dominga buscando instalarse “en la primera división de la minería mundial”.
La iniciativa cuenta con un informe de factibilidad aprobado, diez permisos sectoriales ingresados y otros diez en preparación. La empresa planea declarar su hito de construcción en mayo, aunque reconoce un retraso de seis meses en el cronograma. No existen impedimentos para seguir avanzando en expedientes técnicos mientras se despeja el estatus judicial.
Hasta ahora, Andes Iron no se ha reunido con autoridades del futuro gobierno de José Antonio Kast. De hacerlo, será a través de la Ley de Lobby una vez que asuma en marzo. Con menos de dos semanas para el cambio de administración, se espera que el proyecto continúe su travesía judicial en el nuevo periodo.
Las opiniones sobre el futuro de Dominga son dispares. Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente, advierte: “En cualquier escenario la empresa pecó de triunfalista al indicar que iniciaría construcción este año”.
El abogado Jorge Femenías plantea alternativas como un nuevo Estudio de Impacto Ambiental, rediseñar el proyecto sin puerto o recurrir al arbitraje internacional: “A estas alturas, ingresar un nuevo EIA puede ser la mejor alternativa después de 12 años”. Sin embargo, fuentes cercanas descartan tanto un nuevo EIA como reducir la inversión de US$2.500 millones.
La iniciativa busca producir anualmente 12 millones de toneladas de plata y 150 mil toneladas de cobre, consolidando su ambición de convertirse en un actor relevante en la minería global.
PURANOTICIA