El tribunal tomó la determinación tras constatar el estado crítico del Módulo 88, donde reos con crisis psiquiátricas y enfermedades infecciosas permanecían hacinados y sin servicios básicos.
El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago ordenó una serie de medidas urgentes para resguardar los derechos y la dignidad de 83 personas privadas de libertad que permanecían en el Módulo 88 del Centro de Detención Preventiva (CDP) Santiago 1, luego de constatar graves deficiencias en las condiciones de habitabilidad del recinto.
La decisión se produjo tras acoger un recurso de amparo presentado por la sede de la Región Metropolitana del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), acción que se sustentó en los antecedentes recopilados durante diversas misiones de observación realizadas por funcionarios del organismo.
La jefa regional metropolitana del INDH, Beatriz Contreras, explicó que las condiciones detectadas en el módulo vulneraban estándares mínimos para la permanencia de las personas privadas de libertad.
"La situación no garantizaba las condiciones mínimas de habitabilidad, causando alza de lesiones autoinfligidas, descompensaciones psiquiátricas, maltratos a funcionarios y enfermedades infecciosas".
Respecto de las medidas adoptadas por la justicia, la representante del organismo detalló que los internos deberán ser trasladados a dependencias que reúnan condiciones adecuadas.
"Luego de la presentación del amparo, el tribunal resolvió en una audiencia que se debe proceder a la reubicación de las personas que ahora están en el Módulo 88, ya sea reintegrándolas al Módulo 2, donde estaban antes u a otras dependencias del centro que cuenten con las mínimas condiciones", añadió.
Las acciones del INDH se iniciaron tras una fiscalización efectuada el 10 de abril, seguida de una visita de seguimiento realizada el 15 de mayo, instancia en la que se confirmó el deterioro crítico de las condiciones al interior del módulo.
Según el diagnóstico elaborado por el organismo, el recinto presentaba falta de servicios básicos, ausencia de iluminación en pasillos y celdas, humedad severa, presencia de infecciones y plagas, además de deficiencias en el acceso a agua potable y servicios sanitarios.
Dentro de lo consignado destaca la falta de servicios básicos, la falta de iluminación en pasillos y celdas, las que se encontraban en total oscuridad, sumado a una severa acumulación de humedad, infecciones y plagas. Además, varias celdas carecían de inodoros o flujo de agua potable. De igual manera, se recogieron antecedentes de malos tratos, que continúan siendo objeto de seguimiento institucional.
La observación también permitió constatar un escenario de hacinamiento y crisis sanitaria, especialmente entre personas con enfermedades infecciosas y problemas de salud mental.
También la observación permitió constatar hacinamiento y crisis de salud. Mientras el tercer piso aislaba a 10 personas con tuberculosis, una pieza del primer piso era ocupada por una mujer trans en espera de traslado y 72 personas —la mayoría con diagnósticos o sospechas de situaciones de salud mental— se distribuían de manera asfixiante en sólo 19 celdas, gatillando cuadros de descompensación y conductas autolesivas.
Entre los afectados figuraban personas sujetas a internación provisional, así como internos con necesidades complejas de atención psiquiátrica, quienes permanecían privados de libertad a la espera de recibir tratamiento o ser derivados a dispositivos especializados de salud mental.
PURANOTICIA