La vicepresidenta de la Cámara Baja analizó la instalación del Ejecutivo, abordó el rol del Segundo Piso, descartó soluciones mágicas en 90 días y respaldó un eventual ajuste ministerial.
La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Ximena Ossandón (RN), realizó un balance sobre los casi dos meses del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
En entrevista La Tercera, la legisladora abordó las complejidades de esta etapa, asegurando que "todos los gobiernos tienen una instalación difícil, siempre con una oposición muy bien armada, dispuesta a disparar. Seguimos en instalación: hemos visto cómo se han caído seremías, muchos otros cargos que incluso no están nombrados. Pero no me atrevería a decir que ha sido una instalación con condimentos diferentes a otras".
El foco de los cuestionamientos también se posó sobre Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del Segundo Piso. Sobre esta figura, la representante de Renovación Nacional advirtió que "el Segundo Piso históricamente ha sido un organismo que se encarga de asesorar al Presidente, no de las cuestiones políticas. Eso siempre ha recaído en el ministro del Interior".
En esa misma línea, enfatizó que si "Irarrázaval tiene interés y capacidad de ser el ministro del Interior, bueno, que lo vea con el Presidente. Pero no puede existir un 'presidente en las sombras' o un 'ministro del Interior en las sombras'".
De acuerdo a la visión de la parlamentaria, el encargado de los asesores presidenciales "ha tomado un rol más protagonista" en desmedro del titular de Interior. Sobre este último, precisó que "teniendo todas las capacidades, la experiencia y el apoyo transversal, no está cumpliendo ese rol que, no me cabe duda, haría muy bien".
Frente a la interrogante de una posible intervención directa del Mandatario para ordenar sus filas, la diputada fue categórica al indicar que "la casa se tiene que ordenar de abajo hacia arriba. Hemos visto a un Presidente que ha perdido tiempo dando explicaciones por roces entre ministros, cosa que nunca ha existido, que yo no recuerdo. Los ministros tienen que arreglar sus problemas entre ellos y ser escuderos del Presidente".
La posibilidad de un ajuste ministerial también fue parte del balance. Para la vicepresidenta de la testera, el jefe de Estado "tiene que hacer los cambios de gabinete cuando él estime pertinente, independiente de que sea al primer, al segundo, al tercer mes. Chile lo va a agradecer. El país no lo va a medir a él por mantener un gabinete un largo tiempo, sino por tener a los mejores en él".
Pese a las críticas estructurales, la autoridad legislativa entregó su respaldo al equipo de secretarios de Estado, aunque con matices: "Yo tengo mucha confianza en la totalidad de los ministros, pero todavía no tenemos resultados palpables y sería muy injusto hacer evaluaciones porque el gobierno se autoimpuso un título “de emergencia”, que es una carga muy pesada".
Finalmente, respecto a las expectativas ciudadanas y los plazos autoimpuestos por la actual administración, la congresista sinceró que "todo el mundo sabe que no se puede resolver el tema de la delincuencia, de la migración ilegal, en 90 días. Independiente de que se haya dicho en campaña, de que haya sido una tremenda promesa".
Para cerrar su reflexión, Ossandón instó a dejar atrás la retórica electoral, concluyendo que "fue una cosa de campaña y en la campaña resultó. Ahora tenemos que dejar los eslogans y hacernos cargo de encontrar soluciones en los tiempos más acotados posibles".
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