La primera medición del trimestre febrero-abril de 2026 muestra un alza de la desocupación impulsada por la falta de oportunidades para las mujeres y un fuerte aumento de la informalidad laboral.
La tasa de desocupación en Chile se ubicó en 9,1% durante el trimestre febrero-abril de 2026, según informó este viernes la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La cifra representó un aumento de 0,3 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, explicado por un crecimiento de la fuerza de trabajo de 1,0%, superior al alza de 0,7% registrada por las personas ocupadas.
En paralelo, el número de personas desocupadas aumentó 4,1%, impulsado tanto por quienes se encontraban cesantes (3,3%) como por aquellas personas que buscan trabajo por primera vez (11,6%).
La tasa de participación laboral alcanzó 62,3%, con un incremento de 0,1 pp. en comparación con igual período del año anterior, mientras que la tasa de ocupación se mantuvo estable en 56,7%.
Por su parte, la población fuera de la fuerza de trabajo creció 0,7%, influida por el aumento de las personas inactivas potencialmente activas (2,1%) y de las inactivas habituales (0,3%).
En las mujeres, la tasa de desocupación llegó a 10,5%, registrando un aumento de 0,8 pp. en doce meses. Esto se explicó por el crecimiento de 2,1% de la fuerza de trabajo femenina, superior al alza de 1,3% observada entre las mujeres ocupadas.
En tanto, las mujeres desocupadas aumentaron 10,1%, incididas por las cesantes (10,2%) y por quienes buscan trabajo por primera vez (8,7%).
Las tasas de participación y ocupación femenina se situaron en 53,4% y 47,8%, respectivamente, con incrementos de 0,6 pp. y 0,2 pp. en un año.
Asimismo, las mujeres fuera de la fuerza de trabajo disminuyeron 0,5%, influenciadas por las inactivas habituales y las iniciadoras.
En el caso de los hombres, la tasa de desocupación alcanzó 8,0%, lo que representa una caída de 0,2 pp. en doce meses.
El descenso se explicó porque la fuerza de trabajo masculina aumentó 0,2%, por debajo del crecimiento de 0,3% registrado por los ocupados. Además, los hombres desocupados disminuyeron 1,3%, incididos exclusivamente por la baja de los cesantes (-2,9%).
Las tasas de participación y ocupación masculina se ubicaron en 71,6% y 65,9%, respectivamente, con retrocesos de 0,5 pp. y 0,3 pp. en un año.
En paralelo, los hombres fuera de la fuerza de trabajo aumentaron 2,7%, impulsados por los inactivos habituales y los potencialmente activos.
El INE detalló además que, en doce meses, la estimación del total de personas ocupadas aumentó 0,7%, impulsada tanto por las mujeres (1,3%) como por los hombres (0,3%).
Por actividad económica, el crecimiento del empleo estuvo liderado por actividades de salud (5,9%), industria manufacturera (4,1%) y actividades profesionales (10,5%).
En cuanto a categorías ocupacionales, el alza se concentró en personas asalariadas informales (9,5%) y trabajadoras por cuenta propia (3,9%).
La tasa de ocupación informal se situó en 26,8%, aumentando 1,0 pp. en comparación con igual período del año anterior.
En las mujeres, la informalidad alcanzó 28,6%, mientras que en los hombres llegó a 25,4%, con incrementos de 1,3 pp. y 0,7 pp., respectivamente.
Las personas ocupadas informales crecieron 4,5%, impulsadas tanto por las mujeres (6,1%) como por los hombres (3,1%).
Según sector económico, el aumento de la informalidad estuvo asociado principalmente al comercio (7,7%) y a la industria manufacturera (16,1%).
Por categoría ocupacional, el incremento fue incidido por asalariadas privadas (8,8%) y trabajadoras por cuenta propia (1,3%).
En tanto, la tasa de desocupación ajustada estacionalmente —que elimina efectos coyunturales asociados a factores exógenos de carácter no económico— se ubicó en 8,9%, aumentando 0,2 pp. respecto del trimestre móvil anterior.
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre febrero-abril de 2026 alcanzó 9,7%, lo que representa un aumento de 0,2 pp. en doce meses.
En el mismo período, el total de personas ocupadas creció 0,5%.
Por actividad económica, las mayores incidencias positivas se registraron en industria manufacturera (9,1%), actividades profesionales (13,8%) y comercio (2,8%).
PURANOTICIA