Según la última encuesta Criteria, el respaldo al mandatario aumentó cinco puntos. En tanto, la percepción negativa sobre los efectos de la megarreforma superó por primera vez a la positiva.
La evaluación ciudadana del presidente José Antonio Kast experimentó una mejora durante la última semana, en medio de un escenario marcado por las dudas sobre los posibles efectos de la denominada megarreforma impulsada por el Gobierno.
De acuerdo con la última encuesta Agenda Criteria, la aprobación del mandatario aumentó cinco puntos porcentuales y llegó al 37%. En sentido contrario, la desaprobación disminuyó desde el 55% al 52%, mientras que un 11% de las personas consultadas indicó no tener una opinión definida sobre su administración.
El estudio fue aplicado el 16 de julio, mediante un panel online, a 802 personas mayores de 18 años residentes en distintas zonas del país.
En relación con el proyecto de ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, el respaldo se ubicó en un 35%, manteniéndose sin mayores variaciones respecto de las mediciones anteriores. Sin embargo, quienes se oponen a la iniciativa aumentaron dos puntos y alcanzaron el 34%. Otro 31% aseguró no tener todavía una posición clara.
Uno de los principales cambios se produjo en la evaluación de las eventuales consecuencias del proyecto. Por primera vez desde el inicio de la medición, la percepción negativa superó a la positiva: un 36% anticipa efectos desfavorables para el país, frente a un 35% que proyecta resultados positivos. El 29% restante no expresó una opinión definida.
También existen diferencias respecto de los sectores que podrían verse favorecidos por la legislación. Un 46% considera que sus principales beneficiarios serían las grandes empresas y las personas de mayores ingresos. Por otra parte, un 36% cree que la propuesta busca promover la creación de empleos para la población general, mientras que un 18% no se inclinó por ninguna de las alternativas.
Las proyecciones sobre la situación económica nacional también reflejan divisiones. Si la iniciativa se convierte en ley, un 39% piensa que la economía estará peor dentro de seis meses, un 34% cree que permanecerá igual y un 27% espera una mejoría.
La identificación política marca diferencias importantes en estas respuestas. Entre las personas que se declaran de izquierda, un 81% anticipa un deterioro de la economía. Entre quienes se identifican con la derecha, solo un 9% comparte esa expectativa.
En el ámbito familiar, un 34% estima que la economía de su hogar empeorará, mientras que un 44% no prevé cambios y un 22% confía en que mejorará.
Las expectativas laborales presentan una distribución similar. Un 35% considera que disminuirán las posibilidades de encontrar un empleo o acceder a uno mejor, un 37% cree que se mantendrán sin cambios y un 28% proyecta un panorama más favorable.
PURANOTICIA