El mandatario estadounidense advirtió una suspensión inmediata de las conversaciones frente a eventuales cobros marítimos, mientras que Teherán desmintió la medida y defendió su soberanía en el paso estratégico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este miércoles con suspender "inmediatamente" las negociaciones con Irán si Teherán decide aplicar peajes al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, aunque las autoridades iraníes desmintieron que exista una medida de ese tipo.
"Irán ha informado a Estados Unidos que, a pesar de las noticias falsas y problemáticas que afirman lo contrario, no se solicitan ni se cobran peajes, costos de seguro ni otros cargos de ningún tipo por parte de Irán en los barcos que navegan por el estrecho de Ormuz", señaló el mandatario estadounidense a través de un mensaje publicado en redes sociales.
"Si esta información es falsa, las negociaciones se suspenderán de inmediato", ha resaltado.
Asimismo, Trump reiteró que Estados Unidos no ha entregado ni liberado dinero a Irán en el marco del preacuerdo firmado en la capital de Pakistán, Islamabad.
"No se ha dado dinero a Irán ni se ha liberado dinero para ellos por parte de Estados Unidos", afirmó.
El mandatario agregó que parte de los fondos iraníes congelados podrían ser utilizados exclusivamente para adquirir productos agrícolas estadounidenses.
"Liberaremos parte de su dinero, que está bajo nuestro control total, para nuestros agricultores y ganaderos, para la compra de maíz, trigo, soja y otros productos", ha insistido.
"Irán necesita urgentemente alimentos, y los comprará exclusivamente a Estados Unidos", ha asegurado el inquilino de la Casa Blanca, en línea con sus recientes declaraciones sobre la descongelación de fondos y el supuesto pacto alcanzado con Teherán para destinar esos recursos a la compra de alimentos y bienes producidos en territorio estadounidense.
En paralelo, la Organización Marítima Internacional (OMI) anunció el martes la puesta en marcha de un plan de evacuación para los 11.000 marineros que permanecen varados en las aguas del estrecho de Ormuz, iniciativa que se desarrollará en coordinación con los gobiernos de Estados Unidos, Irán y Omán.
Tras ello, Omán confirmó que activará un corredor marítimo para facilitar el tránsito de los buques, un mecanismo que será implementado por etapas con el objetivo de minimizar los riesgos de colisión.
Además, durante la jornada del martes, Irán y Omán acordaron crear un grupo de trabajo conjunto para alcanzar un acuerdo sobre la "futura administración de la navegación" en el estrecho de Ormuz, incluyendo "discusiones" con los Estados costeros del golfo Pérsico y "otras partes relevantes", al tiempo que reafirmaron sus "derechos soberanos" sobre este estratégico paso marítimo.
En los últimos meses, las autoridades iraníes han insistido en que la administración del estrecho de Ormuz debe quedar en manos de Teherán y Mascate, en su calidad de países ribereños, y han impulsado la creación de un nuevo mecanismo de gestión.
Esta postura contrasta con los llamados internacionales encabezados por Washington y otros países, que abogan por restablecer las condiciones previas al conflicto y mantener la libre navegación sin la aplicación de eventuales peajes.
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