Las movilizaciones contra los recortes presupuestarios afectan a más de mil institutos en todo el país, desatando hechos de violencia que llevaron al Ministerio de Justicia a exigir que los padres de los menores asuman el costo económico de los daños.
Las autoridades de Francia informaron este viernes que unos 65 trabajadores de la educación han resultado heridos, entre ellos al menos 40 profesores, en el marco de las protestas estudiantiles de secundaria que han dejado cerca de 2.000 detenidos.
La movilización, que comenzó la semana pasada en la región de París y posteriormente se extendió por todo el país, afecta ya a cientos de centros educativos en ciudades como Lille, Burdeos, Nantes, Lyon y Marsella, entre otras.
Los bloqueos volvieron a afectar el desarrollo de las clases durante la jornada de este viernes y, según el ministro de Educación, Édouard Geffray, 1.207 institutos se encuentran "bloqueados o afectados". "En principio no tenemos estudiantes de Secundaria violentos o hay muy pocos. Lo que tenemos son personas que vienen de fuera y que buscan provocar daños", ha lamentado.
Respecto de la apertura de una plataforma de consulta destinada a permitir que "los estudiantes contribuyan", Geffray ha defendido la iniciativa al considerar que "la gente joven necesita sentirse escuchada". "Hay que buscar soluciones muy concretas a nivel local", ha dicho, según informaciones del diario 'Le Figaro'.
En tanto, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha pedido a la Fiscalía que investigue la responsabilidad civil para que sean los padres de los menores implicados quienes paguen por los daños causados a estos centros. "No son los menores los que pagan sino sus padres; es un problema para ellos", ha apuntado.
"Esto es más útil que la prisión. Los padres deben cumplir con sus responsabilidades. ¿Qué hacen jóvenes de 15 y 16 años atacando cocheras o al director de su instituto?", ha aseverado, antes de exigir que "sean responsables por la vía legal".
"Cuando se destruyen institutos y se atacan autobuses tenemos que pedir responsabilidad a los padres. Espero que los jueces confirmen lo que los fiscales prevén solicitar", ha sostenido el ministro, quien ha advertido que la situación ha pasado de ser una "manifestación estudiantil" a una cuestión de "orden público".
Geffray, sin embargo, se ha mostrado cauto ante la idea de responsabilizar a los progenitores: "no tengo problema con que el que pague sea el que rompe". "En este tipo de movimientos, muchos estudiantes han visto secuestrada la causa por vándalos, así que tendría más cuidado con esto", ha señalado.
"Está claro que los padres deberían movilizarse para que los menores no vayan a los bloqueos. Ahora lo que importa es garantizar que los niños no siguen en las calles porque también es peligroso para ellos", ha apostillado.
Los estudiantes salieron a la calle hace una semana para protestar por los recortes y la falta de profesores, además de la masificación de las aulas y la falta de recursos materiales. Sin embargo, la situación ha ido escalando, con la quema de contenedores y daños en fachadas de edificios, entre ellos institutos. También se han registrado enfrentamientos entre manifestantes y policías, así como el lanzamiento de artefactos.
Las protestas se han sumado a las fuertes críticas contra el ajuste presupuestario anunciado por el primer ministro, Sébastien Lecornu, quien sostiene que los recortes son necesarios para evitar un grave déficit de cara al próximo año. La medida también ha provocado que los sindicatos se sumen a las movilizaciones.
PURANOTICIA