La mayoría de las víctimas son jóvenes que intentaban capear las temperaturas extremas. Tras confirmarse la cifra este martes, el Gobierno advirtió que el país enfrenta un escenario climático sin precedentes y mantiene 54 departamentos en alerta roja.
El primer ministro de Francia, Sebastian Lecornu, confirmó este martes que 40 personas han muerto ahogadas desde el 18 de junio, en su mayoría jóvenes, en medio de la ola de calor de intensidad excepcional que afecta al país.
La autoridad calificó el aumento de víctimas como una “tragedia preocupante”, en un contexto marcado por el inicio del verano y por las altas temperaturas que golpean a gran parte del territorio francés.
“Debemos abordar una tragedia preocupante relacionada con los ahogamientos. La última cifra que nos ha sido comunicada es de 40 fallecidos desde el 18 de junio, en su mayoría jóvenes. Me gustaría que volviéramos sobre este punto porque son las primeras víctimas de la crisis que estamos atravesando, y quiero que lo analicemos en detalle”, indicó.
El primer ministro advirtió además que Francia atraviesa un episodio climático sin precedentes recientes.
“En términos generales, se están batiendo récords nacionales de temperatura prácticamente cada día o cada noche”, señaló.
En esa línea, Lecornu sostuvo que las autoridades deben prepararse para enfrentar un fenómeno cuya principal preocupación radica en su duración.
“La verdadera cuestión” es “la duración de esta crisis”, afirmó, aludiendo a la incertidumbre sobre cuánto tiempo se prolongarán las temperaturas extremas.
Asimismo, adelantó que el Gobierno ya trabaja en distintos escenarios para las próximas semanas.
“Debemos evaluar la situación a largo plazo, proyectándonos hasta buena parte del mes de julio. Estos tres escenarios de planificación nos permitirán tomar decisiones o, al menos, planificar una serie de decisiones”, explicó.
El jefe de Gobierno también hizo un llamado a reforzar la asistencia a los grupos de mayor riesgo, especialmente a los adultos mayores y a las personas que viven solas.
“Existe una necesidad importante de movilizar los centros municipales de acción social y las asociaciones. Es la proximidad la que nos permitirá cuidar de las personas más frágiles”, indicó.
En ese sentido, pidió evitar que se repitan situaciones como las ocurridas durante la histórica ola de calor de 2003, que dejó miles de fallecidos en Francia y se convirtió en una de las emergencias climáticas más graves registradas en Europa.
“Nuestra principal preocupación se centra ahora en las personas que permanecen en sus hogares, respecto a las cuales debemos mantener un alto nivel de vigilancia. Esto nos remite también a la cuestión, siempre delicada, de la soledad”, añadió.
La ola de calor que afecta a Francia desde hace casi una semana continúa dejando cifras récord.
La jornada de este lunes se convirtió en la tercera más calurosa jamás registrada en el país, con una temperatura media nacional de 29,2 grados, mientras que 54 departamentos permanecen bajo alerta roja.
Entre las ciudades que alcanzaron máximas históricas destacan:
Además, la noche entre el lunes y el martes pasó a la historia como la más cálida registrada en la Francia continental, con una temperatura mínima media de 21,6 grados, según datos entregados por Meteo France.
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