La Guardia Revolucionaria bombardeó instalaciones militares en Jordania, Bahréin y Kuwait. La ofensiva responde a un ataque previo del Comando Central estadounidense contra decenas de objetivos estratégicos en la República Islámica, que dejó al menos dos muertos.
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció durante la madrugada de este lunes una serie de ataques contra bases militares con presencia de Estados Unidos en Jordania, Bahréin, Kuwait y Omán, en respuesta a una nueva oleada de bombardeos ejecutados horas antes por las fuerzas estadounidenses sobre distintos puntos de la República Islámica, los que habrían dejado al menos dos muertos y seis heridos.
En concreto, el organismo militar iraní reivindicó ataques contra la base Príncipe Hasán, en Jordania; la base Sheij Isa, en Bahréin; y la base Alí Salem, en Kuwait, según comunicados difundidos por la agencia de noticias Tasnim, vinculada a la propia Guardia Revolucionaria.
Por su parte, Estados Unidos confirmó una nueva oleada de "ataques ofensivos" contra "decenas de objetivos en múltiples ubicaciones", en una operación cuyo objetivo declarado fue "debilitar la capacidad de Irán" para atacar embarcaciones que transiten por el estrecho de Ormuz.
"El Comando Central de Estados Unidos ha completado una nueva oleada de ataques ofensivos contra Irán el 12 de julio", anunció el propio Centcom en un comunicado enviado pasadas las 22:30 horas en Florida.
En esta nueva ofensiva, las fuerzas estadounidenses aseguraron haber alcanzado "decenas de objetivos en múltiples ubicaciones con municiones de precisión", en una operación destinada a "debilitar la capacidad de Irán de seguir atacando el transporte marítimo internacional que transita por el estrecho de Ormuz".
Asimismo, el Comando Central de Estados Unidos indicó que "atacó por primera vez sistemas de defensa aérea", además de "estaciones de radar costeras, capacidades de misiles y drones, y embarcaciones pequeñas iraníes".
PURANOTICIA