El Tribunal de Apelación de París rebajó su inhabilitación a 15 meses —los cuales consideró ya cumplidos—, permitiéndole postularse por cuarta vez a la presidencia. Sin embargo, la líder ultraderechista deberá usar un brazalete electrónico por malversación de fondos.
El Tribunal de Apelación de París condenó este martes a la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, a tres años de prisión y 15 meses de inhabilitación por malversación de fondos, una decisión que le permitirá presentarse a las elecciones presidenciales de Francia de abril de 2027.
Del total de la condena, dos años de cárcel quedaron suspendidos, mientras que el año restante deberá cumplirlo bajo arresto domiciliario con un brazalete electrónico, una medida que la dirigente ultraderechista esperaba evitar. La propia Le Pen había señalado que, de imponerse esa condición, estaba dispuesta a alejarse de la vida política.
En cuanto a la inhabilitación, de los 45 meses impuestos, 30 quedaron suspendidos, mientras que la Justicia consideró que los 15 meses transcurridos desde la sentencia dictada en marzo ya fueron cumplidos, según un comunicado de la Fiscalía de París difundido por Europa Press. Este escenario le abre la posibilidad de competir por cuarta vez consecutiva en una elección presidencial.
El fallo corresponde a la apelación presentada por Le Pen, de 57 años, contra la sentencia dictada previamente por un tribunal de la capital francesa en el marco de un caso de malversación de fondos europeos.
Junto a la dirigente fueron condenadas otras once personas por malversación de fondos, complicidad en ese delito y recepción irregular de recursos públicos.
De acuerdo con el tribunal, existía una organización destinada a que el Parlamento Europeo financiara los salarios de asistentes parlamentarios de eurodiputados del entonces Frente Nacional —actual Agrupación Nacional—, pese a que esas personas no desempeñaban funciones relacionadas con sus mandatos legislativos y, en cambio, trabajaban para el partido.
La Justicia estimó que el monto de los fondos malversados asciende a 2,8 millones de euros, por lo que ordenó a los condenados indemnizar al Parlamento Europeo por las pérdidas ocasionadas mediante un sistema de falsos asistentes parlamentarios utilizado para desviar recursos de la Unión Europea.
Asimismo, el tribunal concluyó que el delito de malversación de fondos públicos contemplado en el Código Penal francés es aplicable a los miembros del Parlamento Europeo, al considerar que son personas a quienes "se les confía una misión de servicio público".
"Estos fondos se proporcionan a los eurodiputados para que puedan contratar y remunerar a asistentes parlamentarios dentro de los límites de las sumas asignadas por el Parlamento Europeo. El tribunal ha examinado cada contrato caso por caso y concluye que la misión de los asistentes parlamentarios era asistir al eurodiputado en el ejercicio de su mandato parlamentario", recoge el fallo.
El documento agrega que "se observa que el papel de los asistentes parlamentarios era conocido desde el principio, y que la definición y el propósito de sus tareas eran claros y predecibles". Además, sostiene que los acusados "sabían que los contratos no reflejaban la realidad y que permitían la recepción de fondos europeos para pagar a personas que trabajaban para el partido".
Finalmente, el tribunal concluye que "se había establecido un sistema para desviar fondos asignados por el Parlamento Europeo y utilizarlos para fines distintos a los previstos, a saber, la financiación de puestos de trabajo dentro del partido. El tribunal observa que las prácticas de malversación de fondos se prolongaron durante más de 11 años bajo el impulso decisivo de Jean-Marie Le Pen, líder histórico del partido, y de la señora Le Pen".
Cabe recordar que, en marzo, Marine Le Pen había sido condenada a cuatro años de prisión —dos de ellos de cumplimiento efectivo bajo libertad vigilada—, al pago de una multa de 100.000 euros y a cinco años de inhabilitación, sanciones similares a las impuestas a otros ocho cargos electos condenados en la causa.
Ante ese escenario, Agrupación Nacional ya había proyectado como eventual reemplazante a su presidente, Jordan Bardella, eurodiputado desde 2019 y considerado el sucesor natural de Le Pen. Incluso, se especulaba con que ella pudiera asumir como ministra en caso de una victoria electoral.
En su momento, Bardella sostuvo que no era Le Pen quien estaba "condenada injustamente", sino que "es la democracia francesa la que está siendo ejecutada".
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