El mandatario estadounidense confirmó que no vetará los envíos de combustible, en medio de la decisión del G7 de liberar 100 millones de barriles de petróleo y diésel.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su Administración no vetará las exportaciones de diésel, después de amenazar con ello y en una jornada en la que los países del G7 han decidido liberar un total de 100 millones de barriles de petróleo, crudo y diésel.
Preguntado por este anuncio de los países del G7, el mandatario reiteró que fue él quien les pidió la medida. "Europa tiene mucho diésel y va a hacer una importante contribución a nivel mundial, y nosotros también".
"No vamos a aplicar la prohibición de exportación; vamos a hacer lo que se supone que debemos hacer", declaró antes de partir a Alabama.
El magnate reiteró que "vamos a tener mucho petróleo". "Muy pronto, en cuanto se resuelva lo de Irán, lo cual no tardará mucho, no va a tardar mucho, el precio del petróleo bajará hasta (...) quizá incluso más bajo de lo que lo conseguí al principio", señaló.
Horas antes, Trump indicó en sus redes sociales que los países europeos han llegado a un acuerdo para liberar una "enorme" cantidad de reservas de petróleo, asegurando que el proceso comenzará pronto.
El presidente había declarado que "podría" pedir a los países europeos que liberen sus reservas de diésel, después de haber llegado a asegurar que estaría considerando una prohibición de las exportaciones de diésel, si bien posteriormente enfrío su amenaza al reconocer que podría tener un "impacto negativo" en el precio de la gasolina.
Los países del G7 precisaron que liberarán un total de 100 millones de barriles de petróleo, crudo y diésel, una iniciativa que dará inició "inmediatamente" y se extenderá durante cuatro meses, mientras que habrá una liberación sustancial de diésel durante los primeros 20 días.
La guerra con Irán, que impulsó al alza el precio del crudo, ejerció una presión aún mayor sobre los precios de los productos derivados del petróleo, como el diésel y la gasolina, puesto que el conflicto en Medio Oriente, junto con la guerra de Rusia en Ucrania, provocó una escasez de refinerías operativas para producir estos combustibles.
Estados Unidos, principal proveedor externo de diésel de Europa, registró un fuerte aumento de los precios domésticos, que alcanzaron un récord de 6,50 dólares por galón en las gasolineras del país, perjudicando a los agricultores estadounidenses e impulsando a Trump a declarar que apoyaría la prohibición de las exportaciones de este combustible.
(Imagen: Europa Press)
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