Un equipo de prensa fue retenido por militares que admitieron colaborar con colonos en asentamientos ilegales, provocando una disculpa oficial del Ejército de Israel.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) iniciaron una indagatoria interna tras la denuncia de agresiones y una retención injustificada sufrida por un equipo de la cadena CNN en territorio de Cisjordania. El portavoz militar, Nadav Shoshani, ofreció disculpas públicas y calificó el comportamiento de los uniformados como inaceptable, asegurando que sus actos no representan los valores de la institución. "La conducta y las declaraciones de los soldados en este incidente no representan a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), contravienen lo que se espera de los soldados de las FDI y serán investigadas", sentenció el oficial.
El episodio afectó directamente al corresponsal Jeremy Diamond y al fotorreportero Cyril Teophilos, quienes fueron interceptados en la localidad de Tayasir. Mientras registraban las consecuencias de una incursión de colonos en un asentamiento considerado ilegal incluso por la normativa israelí, los comunicadores fueron detenidos ilegalmente durante dos horas. Diamond difundió registros audiovisuales del momento en que los militares los abordan y agreden físicamente a Teophilos, evidenciando una situación de hostilidad hacia la prensa internacional mientras cumplía sus labores.
Durante el tiempo que permanecieron retenidos, las cámaras de la cadena estadounidense captaron confesiones polémicas de los soldados, quienes admitieron operar al margen de la ley para favorecer a los colonos que han intensificado sus ataques contra comunidades palestinas. Un uniformado, aludiendo a la muerte del colono Yehudah Sherman en un presunto ataque terrorista ocurrido la semana pasada, justificó su postura afirmando: "Toda Cisjordania es nuestra, no solo nuestra, de los judíos también".
En el video, ante la pregunta del periodista sobre si el asentamiento sería legalizado pronto con apoyo militar, un soldado respondió: "Por supuesto". Otro de los efectivos increpó al equipo de prensa preguntando: "Si los palestinos hubieran matado a tu hermano y el Estado (israelí) no hace nada al respecto, ¿que harías tú?". Estas declaraciones refuerzan las denuncias sobre la colaboración activa entre militares y grupos de colonos en la zona.
Este incidente se produce en un contexto de extrema violencia en la región. Según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, las acciones de las fuerzas de seguridad y los colonos han provocado el desplazamiento forzado de más de 36.000 palestinos en tan solo un año. El organismo internacional ha manifestado su preocupación ante el riesgo de una posible "limpieza étnica" derivada de estos ataques sistemáticos.
Finalmente, Shoshani reiteró que el rol del ejército es resguardar la libertad de prensa y el orden público. "Tras recibir el informe del incidente, actuamos en tiempo real para resolver el problema lo antes posible. Me disculpé en privado y lo repito: esto no debería haber sucedido. Nuestro trabajo es mantener el orden público, y entre otras cosas, garantizar la libertad de prensa", concluyó el vocero tras el repudio generalizado que generaron las imágenes.
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