Sábado 23 de julio de 2022 10:02

Nueva técnica médica reduce a un tercio el tiempo de examen al corazón

Esta técnica está pensada en que, en general, son personas adultas con riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas sobre los 50 años los que se realizan este examen

El Instituto Milenio en Ingeniería e Inteligencia Artificial para la Salud ha estado trabajando en una nueva técnica llamada resonancia magnética cardíaca de fingerprinting, que permitirá reducir hasta en un tercio el tiempo de un examen al corazón.

“Cuando hablamos de adquirir imágenes por resonancia magnética del corazón, hay que considerar ciertos desafíos, como por ejemplo que el corazón se mueve debido a los latidos cardíacos y la respiración. Para evitar que las imágenes se vean borrosas, como cuando movemos la cámara al tomar una foto, se pide al paciente que aguante la respiración mientras se adquiere la imagen”, parte explicando Claudia Prieto, académica de la facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica y directora del Instituto Milenio iHEALTH.

La especialista indica que “eso significa que el tiempo que tenemos para adquirir cada imagen está limitado por el tiempo que el paciente puede aguantar la respiración, el cual normalmente es de 15 a 20 segundos”.

En un examen de resonancia magnética cardiaca se necesita adquirir imágenes con diferentes contrastes, que es como si se tomara una fotografía en blanco y negro, otra en sepia y otra distinta con colores. Esta diversidad de imágenes es necesaria porque entregan diferente información que permiten obtener un diagnóstico más preciso de las enfermedades cardiacas.

“Hoy en día estas imágenes se adquieren de manera secuencial, es decir uno va tomando las imágenes con distintos contrastes, una después de la otra cada una en una apnea distinta; el problema con esto es que es prácticamente imposible que el paciente realice las distintas apneas en la misma posición”, puntualiza Prieto.

Por lo tanto, la investigadora afirma que “cuando nosotros miramos todas las imágenes en conjunto para hacer un diagnóstico, no podemos asegurar que estemos comparando exactamente el mismo tejido. Siguiendo con la analogía anterior es como si moviéramos la cámara entre la toma de una fotografía en blanco y negro y la imagen en sepia. Además, la adquisición secuencial de estas imágenes hace que el examen de resonancia magnética cardiaca sea muy largo, y por lo tanto, costoso”.

Para mejorar este examen iHEALTH trabajó una nueva técnica llamada resonancia magnética cardíaca de fingerprinting (huella magnética), que permite cuantificar tres tipos de parámetros de resonancia magnética: T1, T2 y T1rho simultáneamente en una solo adquisición. “T1 está principalmente asociado a cuantificación de fibrosis, T2 a cuantificación de inflamación y edema y T1rho a caracterización adicional de fibrosis sin la necesidad de agentes de contraste externos”, explica la líder de la investigación.

Y añade: “Esta técnica permite reducir el tiempo de adquisición, hacer que el examen sea más cómodo para el paciente porque debe hacer menos apneas de las que haría en un caso convencional, pero también hace que sea más seguro porque no se requeriría de un agente de contraste externo para poder obtener la información necesaria”.

Para cada uno de estos parámetros, se necesitan realizar diez cortes, porque no se puede adquirir todo el corazón en una sola toma. Esto significa que son diez apneas, entendiendo que es una apnea por corte.

“En la técnica convencional haríamos diez cortes para T1 (10 apneas), luego diez cortes para T2 (10 apneas) y finalmente diez cortes más para T1rho (10 apneas), por lo que en total serían 30 apneas para obtener los resultados. En cambio, con esta nueva técnica, se reduce en proporción al número de parámetros, entonces como se adquieren los tres parámetros (T1, T2 y T1rho), se necesitan solamente diez apneas”, dice la profesional.

Esto se relaciona, a su vez, con el tiempo de adquisición: “Para cada corte se necesita alrededor de 15 segundos, pero entre apnea y apnea se le da al paciente un tiempo de recuperación y además se le dan las instrucciones para la siguiente apnea. Entonces, en total son 30 segundos o un poco más”.

En el examen convencional, para cada apnea, más la toma de la imagen, más el tiempo de recuperación y las instrucciones de la siguiente toma, se necesitan 135 segundos, por lo que sí se contempla que se necesitan 30 cortes en total para poder obtener los tres parámetros de manera separa, arroja un total de 1350 segundos (22,5 minutos). En cambio, con esta nueva técnica, que permite obtener los tres parámetros en solo diez cortes, se necesitan 45 segundos (15 de toma de muestra, más 30 segundos de recuperación más instrucciones), lo que se traduce finalmente en un total de 450 segundos (7,5 minutos).

Esta técnica está pensada en que, en general, son personas adultas con riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas sobre los 50 años los que se realizan este examen, pero también hay muchas personas mayores y también niños con enfermedades congénitas al corazón para los que este examen podría ser de utilidad, por lo que el tiempo y la comodidad del paciente es clave.

PURANOTICIA