Martes 21 de septiembre de 2021 07:15

Posible caída del gigante chino Evergrande enciende las alarmas en Chile

En nuestro país, el IPSA sufrió la mayor baja tras la elección de convencionales y los expertos adelantaron un difícil panorama para el cobre.

La difícil situación económica del conglomerado inmobiliario chino Evergrande mantiene tenso a los principales mercados financieros del mundo. Chile no es la excepción, con la Bolsa de Santiago registrando el lunes su mayor retroceso desde el 17 de mayo, día posterior a las elecciones de convencionales . Sin embargo, ¿Por qué los problemas del gigante asiático podrían repercutir en nuestro país, al punto que lo llaman el Lehman Brothers de China?

El tamaño de Evergrande equivale al 2% del PIB de China, país del cual es el segundo promotor inmobiliario más grande. La firma genera cerca de 3,8 millones de empleos indirectos y cuenta con cerca de 200.000 trabajadores.

Fue fundada en 1996 por Xu Jiayin, sindicado a finales de 2017 como el hombre más rico del mundo por la revista Forbes, con una fortuna valorada en US$42.500 millones. Mientras, la compañía fue incluida en Global 500 de la revista Fortune, donde aparecen las 500 empresas del mundo con mayores ingresos.

Según indica la página web de Evergrande, entre sus hitos destacan casi 1.300 proyectos inmobiliarios en 280 ciudades, además de la venta de casas a cerca de 12 millones de nuevos propietarios. También ha ampliado sus negocios a los rubros de alimentos como agua embotellada y comestibles, además de seguros de vida, parques temáticos, vehículos eléctricos y tecnología, entre otros.

La compañía tiene sede en Guangzhou -también llamada Cantón-, ciudad ubicada en las cercanías de Hong Kong. Es dueña del club de fútbol local Guangzhou Evergrande, donde en su momento jugaron estrellas sudamericanas como los brasileños Robinho, Paulinho o el colombiano Jackson Martínez. Allí construyó la considerada escuela de fútbol más grande del mundo, a un costo de US$ 185 millones.

LOS PROBLEMAS

Evergrande ha ido acumulando grandes deudas para financiar su enorme historial de actividades. Situación que no era secreta y que llevó a la compañía a ganar mala reputación por transformarse en el desarrollador más endeudado de China, con más de US$ 300.000 millones en pasivos. En 2015, la firma se hizo conocida por emitir bonos excesivamente rentables para financiar su crecimiento.

Los problemas empezaron a adquirir un aspecto severo en 2020, cuando el gobierno de Xi Jinping empezó a generar medidas para controlar el acelerado endeudamiento de las empresas inmobiliarias en China.

Desde ese momento, Evergrande comenzó a buscar medidas para frenar su mora. Primero envió una misiva a gobierno de Guangdou para advertir problemas en su liquidez, lo que podría derivar en el no pago de sus prestamos. Posteriormente, comenzó un plan para reducir la deuda para 2023, vendiendo propiedades con hasta un 30% de descuento y parte de su negocio automovilístico y tecnológico.

Pese a las medidas, la compañía siguió presentando problemas financieros, sus bonos perdieron valor, sus calificaciones crediticias bajaron y sus acciones descendieron sin control. Incluso, la justicia china congeló parte de sus activos en julio de 2020 tras demandas del banco Guanfa y de un contratista.

La caída en picada siguió y la semana del 13 de septiembre de este año, la firma reveló que acumulaba deudas por $300 mil millones de dólares. Y no solo eso: se declaró incapaz de cumplirlas, por lo que dejó entrever una posible quiebra.

En reacción el mercado de Hong Kong, llegó a sufrir pérdidas de hasta un 3,3% este lunes. Evergrande, que cotiza en dicha plaza bursátil, cerró la jornada con un derrumbe de 10,24%, acumulando un retroceso de 84,7% en 2021.

La compañía inmobiliaria debe pagar este jueves intereses en US$83,5 millones por su bono a marzo de 2022. Posteriormente, debe cancelar otros US$47,5 millones este 29 de septiembre por bonos a marzo de 2024. Ambos entrarán en mora en caso de no ser financiados.

Mark Williams, economista jefe de Capital Economics para Asia, indicó el pasado miércoles a CNN que el colapso de Evergrande "sería la prueba más grande que el sistema financiero de China ha enfrentado en años".

"La raíz de los problemas de Evergrande, y los de otros desarrolladores altamente apalancados, es que la demanda de propiedades residenciales en China está entrando en una era de declive sostenido. El continuo colapso de Evergrande ha centrado la atención en el impacto que tendría una ola de incumplimientos de los promotores inmobiliarios en el crecimiento de China", detalló.

Vale recordar que el sector inmobiliario representó el 7% del PIB en China en 2019.

En tanto, los expertos aseguran que el gobierno chino intervendría para limitar las consecuencias de un posible colapso del gigante inmobiliario, adelantando una posible inyección de liquidez del Banco Central de ese país. Sin embargo, hay voces que adelantan un punto de no retorno que ningún rescate financiero podrá solucionar.

PURANOTICIA

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