Viernes 27 de marzo de 2020 22:30

Florece una esperanza contra el coronavirus: Transfusiones de sangre podría ayudar a frenar la pandemia

España y Estados Unidos trabajan en rescatar un tratamiento de hace más de un siglo, que es la transfusión directa de sangre de personas que ya se han recuperado de Covid-19.

Las autoridades sanitarias de España, en pleno colapso de los hospitales por el coronavirus, han empezado a explorar un posible tratamiento experimental para los pacientes más graves: la transfusión directa de sangre de personas que se han recuperado de la infección.

El Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid trabaja contra reloj con varios hospitales en un primer ensayo clínico, todavía en fase muy preliminar y pendiente de la autorización del Ministerio de Sanidad.

Una carta con el membrete del centro filtrada en redes sociales y dada a conocer por una nota del diario El País de España ha provocado una avalancha de ofrecimientos de potenciales donantes, pero una portavoz del Centro de Transfusión subraya que no están buscando voluntarios entre la población general, sino que serían los médicos los que se encargarían de encontrar a los candidatos idóneos para obtener su "sangre hiperinmune".

Esta es una estrategia antigua, de más de un siglo, que ya se utilizó en la pandemia de gripe de 1918, cuando un virus desconocido se propagó por el planeta y mató a unos 50 millones de personas, más del doble que la Primera Guerra Mundial. Los ensayos clínicos de la época, con sangre de sobrevivientes, lograron reducir la letalidad del virus a la mitad.

"Cuando la situación empezó a empeorar, quedó claro que merecía la pena intentarlo. Todo ha ido muy rápido", explica al diario El País de España el inmunólogo Arturo Casadevall.

Nueva York es el lugar del mundo con una tendencia más preocupante: el número de fallecidos por la Covid-19 se duplica cada dos días. Dos hospitales neoyorquinos —el Monte Sinaí y la Escuela de Medicina Albert Einstein— comenzarán la semana que viene a probar estas transfusiones contó.

La multinacional española Grifols, uno de los grandes productores mundiales de derivados de la sangre, anunció un acuerdo de colaboración con la FDA para obtener sangre de pacientes recuperados de la Covid-19, procesarlo industrialmente y fabricar un medicamento experimental a partir de las inmunoglobulinas hiperinmunes, las proteínas generadas por el cuerpo humano para combatir la infección. "De demostrarse eficaz, podría utilizarse en la lucha contra esta pandemia", ha asegurado la empresa, que se mete así en la carrera internacional para encontrar fármacos contra la nueva enfermedad.

La multinacional ha afirmado que está "trabajando en España en un ensayo clínico con plasma inactivado por azul de metileno de pacientes recuperados, colaborando con determinados centros de donación y hospitales públicos", sin ofrecer más detalles por el momento.

El inmunólogo Casadevall es optimista. En un artículo científico publicado en The Journal of Clinical Investigation ha analizado los precedentes históricos, como un estudio con 69 pacientes de ébola en Sierra Leona durante el brote de 2014. Los que recibieron sangre de sobrevivientes sufrieron una tasa de letalidad del 28%, frente al 44% en el grupo con el tratamiento rutinario. Otra investigación con 80 enfermos durante el brote de síndrome respiratorio agudo grave (SARS) en Hong Kong en 2003 mostró que cuanto antes se realizaba la transfusión de sangre, más mejoraba el pronóstico de los pacientes.

"Aunque prometedor, la sangre de personas recuperadas no ha demostrado ser efectivo en todas las enfermedades estudiadas", advierte sin embargo la FDA. Casadevall cree que algunos de estos fracasos del pasado se deben a que fueron tratamientos experimentales a la desesperada.

"Cuando se recurre al plasma de personas convalecientes, a menudo se utiliza demasiado tarde", lamenta Casadevall, que recuerda que China ya anunció hace un mes que había comenzado un ensayo clínico con plasma de donantes que habían superado la Covid-19. "Los chinos hablan de buenos resultados preliminares, pero todavía no hay datos definitivos", apunta el inmunólogo.

PURANOTICIA / FUENTE DIARIO EL PAIS DE ESPAÑA

 

Cargar comentarios